martes, 22 de septiembre de 2015

Reseña: The Clockwork Rocket, de Greg Egan


Hay muchos tipos de ciencia-ficción: desde space operas de serie Z donde los fáseres sustituyen a los revólveres de los cowboys de antaño hasta geniales distopías que nos advierten de los vicios de nuestra sociedad. Pero Greg Egan juega en otra liga. En sus novelas, la ciencia más dura juega un papel tan importante como los protagonistas (o más), y cuida exquisitamente cada detalle.


El otro día cayó entre mis manos, casi por casualidad, su novela The Clockwork Rocket, la primera entrega de la serie Orthogonal. Lamentablemente aún no está traducida al español.

¡Atención! A partir de aquí puede haber spoilers!

La acción transcurre en un Universo alternativo, donde las leyes de la física son ligeramente diferentes a las nuestras. En concreto, se diferencian en un signo menos. Estamos acostumbrados a la relatividad especial de Einstein, donde la distancia (intervalo) entre dos eventos está dado por la métrica de Minkowski: \[ds^2= \eta_{\mu\nu}dx^\mu dx^\nu = \mathbf{-} dt^2 + dx^2 + dy^2 + dz^2\]

En su lugar, en el mundo de Orthogonal opera la física rotacional, descubierta por Yalda, la protagonista. Las distancias se miden con la métrica euclídea, es decir, que se puede aplicar el teorema de Pitágoras con el tiempo del mismo modo que con el espacio: \[ds^2= \delta_{\mu\nu}dx^\mu dx^\nu = \mathbf{+} dt^2 + dx^2 + dy^2 + dz^2\]


El cambio de este signo conlleva numerosas consecuencias: la energía cinética y la temperatura son negativas. Las plantas emiten luz en vez de absorberla. La luz no tiene una velocidad constante si no que cada color va a su ritmo. Y por supuesto no hay límite superior a la velocidad. Un objeto con velocidad infinita tendría una dirección temporal ortogonal a la tuya.

¿Qué hacer si se aproximan unos misteriosos objetos a velocidad infinita para perturbar tu tranquila existencia? Construir un cohete gigante para alcanzarlos, por supuesto.

Pero no solo de física vive el hombre. En la novela también influyen mucho la biología de la especie protagonista y su impacto en la sociedad. Los personajes son capaces de modelar su propio cuerpo, creando y reabsorbiendo extremidades y usándolo como soporte para la comunicación escrita. Las mujeres están especialmente discriminadas, ya que la reproducción se produce por fragmentación de la madre, y el medicamento para evitarlo está prohibido. Yalda tendrá que superar las barreras impuestas por su fisiología y su sociedad para poder intentar salvar su mundo.

Y si tienes alguna duda respecto a la física rotacional, puedes encontrar explicaciones con todo lujo de detalles en la página del autor.