domingo, 5 de abril de 2015

Plutón menguante


Estos días he estado un poco ocupado, así que no he podido comentar nada sobre las numerosas noticias científicas acaecidas el pasado día 1 de abril. Aquí viene un breve repaso de la actualidad semanal.



La primera de ellas es una noticia esperada desde hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana en los círculos de la física de partículas. En el LHC del CERN se han encontrado las primeras evidencias de una nueva interacción diferente a las cuatro que incluye el modelo estándar. Provisionalmente, se le ha asignado el nombre de "La Fuerza". Las primeras declaraciones del portavoz del CERN fueron:
Inesperado esto es, y desafortunado
Según el profesor B. Kenobi de la Universidad de Mos Eisley (Tattoine), la Fuerza es lo que da a los físicos su poder, es un campo que nos rodea y nos penetra y mantiene la galaxia unida. No todo el mudo ha acogido la noticia favorablemente, y por ejemplo el reputado D. Vader ha declarado que a partir de ahora va a centrar sus esfuerzos en el lado oscuro de la física.

Otro avance que hemos conocido es la aplicación de la mecánica cuántica en nuevos ámbitos, más cercanos a la experiencia cotidiana. Un nuevo artículo propone su uso para la composición musical. La superposición cuántica o el entrelazamiento no solo se pueden aplicar a electrones o fotones, también a las notas musicales (que, naturalmente, viven en su propio espacio de Hilbert).
Ejemplo de notas entrelazadas
Pero sin duda la noticia más impactante viene desde el cielo. Trata sobre el más simpático de los planetas pedruscos que giran en torno al Sol planetas enanos: Plutón. Desde su descubrimiento (e incluso desde antes, cuando se especulaba con la hipótesis del planeta X), Plutón ha desconcertado a los astrónomos por sus peculiaridades. Una de ellas es su masa: las primeras mediciones indicaban que tenía el doble de masa que la Tierra, pero actualmente la Tierra es unas 500 veces más pesada. La evidencia es abrumadora: en este tiempo, Plutón ha estado perdiendo masa. Los mejores ajustes son para dependencias lineales o cuadráticas con el tiempo, y se excluye la posibilidad de que la masa sea constante. Lo peor de todo, en un futuro próximo Plutón podría tener masa negativa.



Para saber más

Volkmar Putz, Karl Svozil: Quantum Music.
y por supuesto, aquí.

Nota: los datos usados en el artículo de Plutón, así como su ajuste, son completamente reales. Por ello, y porque leí el artículo unos días más tarde, al principio creí que era un artículo serio pero muy chapucero. Supongo que la cita a W. Disney (en el paper de la referencia se incluye el fotograma que abre esta entada) me aclaró las cosas. Sin embargo, si los datos son correctos, ¿qué sucede para que las conclusiones sean tan absurdas? Obviamente, los errores experimentales: la precisión con la que se podía medir la masa de Plutón hace un siglo era ridícula, por lo que un resultado incorrecto por tres órdenes de magnitud no es descabellado. Por el contrario, las observaciones actuales tienen varias cifras significativas. Si se hubiera hecho el mismo análisis estadístico que en el artículo, pero incluyendo las barras de error, el resultado hubiera sido claramente que la masa de Plutón es constante. Moraleja: incluye siempre las barras de error si no quieres acabar con resultados risibles.